Los enigmas de la genialidad

13 oct,  2018

Tomado de la Revista «SPUTNIK» de octubre de 1988 (pág. 95 – 97)

El nacimiento de una persona: ¿es solo una casualidad o se debe a ciertas leyes aún desconocidas? Existe la hipótesis de que posee talentos notables los nacidos en periodos de actividad solar. También se ha observado que todos los siglos la mayor cosecha de genios se da en los meses de febrero y marzo, ósea cuando el sol cobra fuerza (al menos en el hemisferio septentrional).  Entre otras teorías se encuentra incluso la suposición de que la genialidad es consecuencia de algunas enfermedades, por ejemplo, la gota. Tal aseveración surgió a comienzos del siglo XX, y luego científicos de diferentes países han vuelto a ella más de una vez. Esta conclusión tan extravagante le pareció curioso al genetista soviético Vladimir Efroimson. Dedicado totalmente a la ciencia, en sus horas de ocio comenzó a reunir materiales referentes a las capacidades extraordinarias del hombre y pronto se fijó en algunos factores interrelacionados. Pero escuchemos al propio investigador:

-Basándome en estudios antiguos y en otros más recientes y al comparar numerosas biografías, confeccioné una tabla general y luego un enorme fichero que incluyó a personas eminentes, con la particularidad de que todos ellos, según datos fidedignos, padecieron de gota. Entre ellos figuran Newton, Darwin, Colón, Galileo, Francisco Bacon, Erasmo de Rotterdam, Tomás Moro, Leibniz, Boyle. Además, eran gotosos no solo ilustres naturistas, matemáticos, físicos, químicos, y astrónomos, sino también Diesel, inventor del famoso motor que lleva su nombre, y el político Bismarck. Los enfermos de gota totalizan unos cincuenta personajes de los 400 nombres indudablemente ilustres.

Al misterioso fenómeno se le da una explicación inesperada. Es que la gota suele provocar hiperuricemia: exceso de ácido úrico en la sangre, el cual parece estimular el funcionamiento del cerebro. la fórmula del ácido úrico se asemeja, por extraño que parezca, a la de la cafeína y de la teobromina, conocidas subtancias tonificantes que contiene el café y el té. Y es curioso: la sangre sobresaturada de ácido úrico no solo estimula el intelecto, sino también los talentos artísticos. En la lista que mencionamos figuras también Miguel Ángel, Rembrandt, Beethoven; ellos también padecieron de gota. Otra observación se vincula al síndrome de Marfan. Se caracteriza por la delgadez y la excesiva longitud de los miembros, gran estatura acompañada de un tronco relativamente corto, los dedos extremadamente delgados y largos; el rostro angosto y alargado.

Esta rara particularidad producida por alteraciones embriológicas de los tejidos, ha dado al mundo a varias personalidades brillantes que posee algo en común a pesar de las diferentes dotes, caracteres y biografías. Entre ellos se destacan personas mundialmente famosas:

Abraham Lincoln (1809-1865),aserrador que consiguió con su propio esfuerzo el titulo de abogado y luego llego a ser presidente de EE.UU. Sus cualidades principales fueron: la energía, el sentido común, el coraje.

Juan Cristián Andersen (1805-1875), hijo de un zapatero pobre, muy temprano quedo huérfano, comenzó a estudiar muy tarde, solo a los 23 años ingresó a la universidad. Debe su fama a los cuentos infantiles de gozan de gran popularidad entre los niños del planeta desde hace más de un siglo.

Carlos de Gaulle (1890-1970). Se cuenta que, en 1927, cuando paso a comandar un batallón, uno de los jefes militares le dijo a su colega: <<Acabo de dar nombramiento al futuro generalísimo del ejército francés>>. Ya en su juventud se destacó por el valor, conocimiento e intelecto. Era delegado, mucho mas alto que sus compañeros, de hombros desproporcionadamente angostos.

Estas tres personas tenían una estatura de dos metros y más. Además del indudable talento, poseyeron mucha fuerza, resistencia, gran energía, que conservaron durante toda la vida. Hay razones para suponer que es posible que esta reserva de fuerzas vitales se deba a una a una particularidad: las catecolaminas que intensamente se segregan en la sangre, elevan el tono físico y síquico en el organismo. Los tres manifestaron gran constancia para conseguir sus objetivos, rayana en la obsesión e increíble laboriosidad. Según testimonian los contemporáneos, todos ellos poseían un gran sentido del humor.

¿un capricho de la naturaleza: la anomalía engendra un estimulante permanente e inagotable? Este enigma aun no ha sido despejado…

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